"Ice Borg" desató una invasión de jugadores escandinavos en la ATP.

Conocido y reconocido por el golpe que lo identificó durante sus 11 años de carrera, el revés a dos manos, así como su habilidad y fortaleza de piernas que le permitieron obtener en cinco años consecutivos (de 1976 a 1980) el título del Abierto de Wimbledon, el sueco Bjorn Borg es considerado hoy día como uno de los mejores exponentes del deporte blanco mundial de todos los tiempos.

El también ganador del Roland Garros en seis ocasiones, se inició en el mundo del tenis a los nueve años cuando su padre le regaló su primera raqueta. Aunque aficionado al hockey sobre hielo, Borg tuvo que dejar este deporte para entrenar tres horas diarias después de la escuela.

Sin embargo la práctica del hockey tuvo mucho que ver en su juego ya que su regreso a dos manos "evolucionó" de los tiros que ejecutara con el puck cuando practicaba este deporte invernal. Además, empezó a entrenarse jugando con el estilo del ping pong para desarrollar mayor flexibilidad en las muñecas que a la postre le permitieron ejecutar grandes tiros de top spin.

Nacido en la ciudad sueca de Sodertaljie el 6 de junio de 1956, Borg ganó su primer torneo cuando tenía 11 años y en los cuatro siguientes se alzó con la victoria en todos los campeonatos junior.

 

Gracias a su gran nivel tenístico y con apenas 15 años de edad, el jugador que se distinguió también, durante toda su carrera, por su larga cabellera rubia, fue llamado a formar parte del equipo Copa Davis de su país convirtiéndose así en el tenista más joven en integrar una escuadra que buscaba la ensaladera de plata.

A los 18 años, en 1974, Borg ganó el primero de los 11 títulos Grand Slam de su carrera al alzarse con el triunfo en el Abierto de Francia. Este torneo lo ganó cinco veces más en 75, 78, 79, 80 y 81. En sus primeros 10 años en el tenis, el sueco compiló el récord de más triunfos consecutivos en la historia del tenis.

En 1975 fue pieza clave en el triunfo de su equipo Copa Davis sobre su similar de Checoslovaquia ya que ganó sus dos puntos de singles y el de dobles. En esta serie tuvo su primer encuentro con quien más tarde sería su entrenador, Lennart Bergelin.

Borg era un jugador de base, sin embargo destacó por tener un buen servicio y volea así como sus aproximaciones a la red. Además practicó mucho para poder regresar desde el fondo de la cancha con ambas manos, jugadas que usó para dejar "parados" a sus oponentes.

Una de las grandes desilusiones del sueco fue no haber ganado nunca el US Open donde fue finalista en cuatro ocasiones, perdiendo con el estadounidense Jimmy Connors en 1976 y 1897 y con su gran adversario, el también estadounidense John McEnroe en 80 y 81. El Abierto de Australia también se le negó.

Borg fue un suceso en los 70 y a inicio de los 80, y también ejemplo para sus compatriotas Steffan Edberg y Mats Wilander quienes siguieron sus pasos y también figuraron entre los tenistas de clase mundial.

Campeón mundial de 1978 a 1980, Borg no sólo es recordado por su gran físico que le permitió conquistar 62 títulos, también por su actitud fría durante los encuentros, que se acrecentaba cuando estaba bajo presión, y que le valió ser ubicado por los jugadores del circuito como el iceberg del tenis con el sobre nombre de "Ice Borg".

Tenía 27 años cuando se retiró oficialmente en 1983 para dedicarse al mundo empresarial en un Grupo de Diseño que llevaba su nombre pero que seis años más tarde quebró. No obstante siguió jugando partidos de exhibición hasta hace relativamente poco tiempo.

Después falló en su intento por regresar a las canchas siete años más tarde cuando ya se jugaba con las raquetas de grafito, que son más ligeras y producen un efecto más poderoso en cada tiro.

"Vamos a ver hasta dónde llego. Me sentiría feliz de volver jugar al máximo nivel, siempre y cuando llegara hasta allí", dijo entonces al rotativo sueco Aftonbladet. Sin embargo el periódico especuló que Borg volvía a jugar para resolver sus problemas financieros, ya que debía 5.2 millones de dólares y tenía un mes para saldar la deuda, de los contrario será obligado a vender su villa en las afueras de Estocolmo.

En 1990 se vio involucrado en seis pleitos legales contra la prensa, ex asociados y ex novias. Además, de acuerdo con algunos medios de prensa, intentó suicidarse en febrero de 1989 cuando tomó 60 sedantes en Milán, sin embargo lo negó diciendo que se le hizo un lavado de estómago porque ingirió alimentos en mal estado, y que sólo había tomado un poco de alcohol y se tomó tres pastillas para dormir.

En abril de 1991 Borg decidió por segunda vez abandonar su país natal, quizá en la expectativa de su regreso a los torneos de tenis profesional. Después de una primera expatriación cuando tenía 18 años, también a Mónaco, con el propósito de escapar de la voracidad del fisco de su país, Borg fijó domicilio en Ingaroe, pequeña isla del archipiélago de Estocolmo, por la misma razón.

Bjorn Borg, quien el 23 de agosto de 1977, a los 21 años, alcanzó la cima del tenis mundial es uno de los jugadores que por su consistencia, concentración y velocidad en las canchas se ganó su lugar en la historia del tenis más allá de sus problemas familiares y fiscales.